jueves, 28 de abril de 2011

Arte:

La mayoría de las obras literarias fueron compiladas y organizadas durante el período de apogeo de la monarquía y por obra del rey- poeta David. Merecen especial mención los salmos, los proverbios, los cantos nupciales del cantor de los cantares, las Crónicas, el Génesis, el Éxodo, los Jueces, los Reyes y otros libros denominados Sapienciales, como el Eclesiastés.

Valoraron la música y la emplearon en las ceremonias religiosas. El sofar fue un instrumento típico hebreo, cuerno de macho cabrío utilizado para convocar a las ceremonias rituales. También utilizaron cítaras, sistros panderos (adufes) y flautes, por mencionar los más popularizados. No había pinturas ni esculturas por temor a que cayeran en la idolatría. Fue destacada la arquitectura, dentro de ella los palacios y las viviendas de los nobles. Legado cultural hebreo:

Religión:

La religión domino todos los aspectos de la cultura hebrea. La prohibición de representar la divinidad estimulo la literatura y el resultado fue la BIBLIA. También denominada Sagradas Escrituras.

El ANTIGUO TESTAMENTO está escritos por los hebreos. Habla de las costumbres y pensamientos morales de los israelitas.

Luego los cristianos agregaron el NUEVO TESTAMENTO con la llegada de Cristo y los orígenes del cristianismo. La primera gran diferencia de la religión del pueblo hebreo con los demás del Cercano Oriente es que cree en un solo Dios. Este es justo y bueno y exige a su pueblo el cumplimiento de una moralidad. No tiene forma humana, esto significa que no puede ser representado. El hombre es inferior a El, pues Dios lo hizo a su imagen, inmortal, pero como ha pecado debe ser castigado.

Otra diferencia es que Dios actúa con los hombres y no fuera del mundo de los hombres. Esto no significa que no volvieran a caer periódicamente en el politeísmo. Esta caída se producía varias veces hasta que alguien (como los predicadores) los esperanzaba nuevamente.

Economía y actividades:

Los hebreos, establecidos en Palestina, se dedicaron a la agricultura y la ganadería. El cultivo característico era el olivo y la vid, también obtuvieron legumbres y lentejas. El pastoreo de ovejas, bueyes, cobras, caballos y camellos acompañaba la actividad agrícola. También trabajaron cerámica y confeccionaron numerosos tejidos de lana y lino. Lo más importante de su actividad económica fue el comercio. Esto se debía a que su lugar de asentamiento, Palestina, era una tierra puente, es decir, un lugar de transito de mercaderes entre Mesopotamia y Egipto: exportaban aceite y vino e importaban metales (cobre de Chipre, hierro de Australia, oro de Arabia), marfil y espacias.

La diáspora:

Los romanos destruyeron Jerusalén y expulsaron a los israelitas. Estos se disgregaron por el Mediterráneo y comenzó así la diáspora; la dispersión de judíos por el mundo. La historia de los hebreos en Palestina había terminado. Pero la comunidad hebrea sobrevivirá manteniendo intactas sus creencias y costumbres, gracias a su fe y a la alianza con su dios Yahvé.

El exilio. La pérdida de la independencia política:

La división y las luchas internas provocaron debilidad en los dos reinos. Esto favoreció a los pueblos vecinos que, primero los asirios y después los caldees, los invadieron, conquistaron y esclavizaron. El retorno a Palestina. La comunidad religiosa: Cuando Ciro el grande destruyo el imperio Neobabilonico, permitió a los hebreos a retornar a Palestina y los persas les permitieron reorganizarse como comunidad religiosa de acuerdo con su política. Pero pese a esto, no todos regresaron ya que temían ser esclavizados y se dispersaron por todo el mundo. Sin embargo, quedaron unidos por su lengua, su religión y sus costumbres.

El cisma. Los dos reinos:

La muerte de Salomón desencadeno una rivalidad entre las doce tribus que termino en la división del reino en dos estados diferentes: a) las diez tribus del norte formaron el Reino de Israel, mas vasto y fuerte, con su capital en Samaria. b) Las dos tribus del sur formaron el Reino de Juda, con la capital en Jerusalén. Como consecuencia de esta división hubo una decadencia económica y religiosa. Económica porque ya no tuvieron el monopolio de las rutas de religión; y religiosa porque comenzaron a adorar el reino del norte y asimilaron otras costumbres religiosas como los cananeos. Como reacción ante esto, comenzaron a surgir los profetas, en defensa de la doctrina de Jehová.

Creación del Estado hebreo:

Los reyes: Afines del siglo XI a.C., estas unidades temporales se transformaron en una unidad permanente con la creación del reino de Israel. Estos organizaron un solo Estado: nació la monarquía. En el plano internacional era una época de florecimientos de pequeños reinos independientes. Los grandes Imperios Antiguos habían decaído y todavía no había surgido el terrible poder asirio.

Era un buen momento para unirse y derrotar a los filisteos con los que disputaban la zona.

El primer rey, Saúl, venció a los filisteos y floreció al Estado, su gobierno era acompañado por un Consejo de Ancianos. Su sucesor, David, ataco la ciudad de Cananea de Sión y se apropio de ella llamándola Jerusalén. Posteriormente sometió a los filisteos y extendió los demonios de Israel, desde al Eufrates hasta el Mar Rojo. Los hebreos consideraron esta época como la más feliz. Su hijo, Salomón, Alcanzo la fama por darle importancia a la justicia y por intensificar el comercio. Organizo también, una flota para comerciar por el Mar Rojo. Parte de las riquezas se aplico a la construcción del palacio y del templo de Yahvé en Jerusalén.